Buenas tardes en filosofía en tiempos del SARS desde Academia Cruellas. Hoy séptimo día del #yomequedoencasa, dando un saludo muy fraternal a todos los italianos por la situación que están atravesando. Si ayer comentamos como definía Descartes las ideas hoy vamos a entrar un poco más en ellas.

Entre las ideas innatas, Descartes descubre la idea de Infinito, que identifica automáticamente con la idea de Dios (Dios = Infinito). Con argumentos convincentes demuestra Descartes que la idea de Dios no es adventicia (y no lo es, evidentemente, ya que no poseemos experiencia directa de Dios) y con argumentos menos convincentes se esfuerza en demostrar que tampoco es ficticia (tradicionalmente se ha mantenido que la idea de Infinito proviene, por negación de los límites, de la idea de lo finito; Descartes invierte esta relación afirmando que la noción de finitud, de limitación, presupone la idea de Infinitud; ésta no deriva, pues, de aquella; no es ficticia).

Una vez establecido por Descartes que la idea de Dios -como ser Infinito- es innata, el camino de la deducción queda definitivamente allanado:

a) La existencia de Dios es demostrada a partir de la idea de Dios. Entre los argumentos utilizados por Descartes merecen destacarse dos: en primer lugar, el argumento ontológico y en segundo lugar, un argumento basado en la causalidad aplicada a la Idea de Dios. Este argumento parte de la realidad objetiva de las ideas a que hemos hecho referencia en el día de ayer y puede formularse así: “la realidad objetiva de las ideas requiere una causa que posea tal realidad en sí misma, no sólo de un modo objetivo, sino de un modo formal o eminente”, es decir, la idea como realidad objetiva requiere una causa real proporcionada; luego la idea de un ser Infinito requiere una causa Infinita; luego ha sido causada en mí por un ser Infinito; luego el ser Infinito existe.

b)La existencia del mundo es demostrada a partir de la existencia de Dios: puesto que Dios existe y es infinitamente bueno y vera, no puede permitir que me engañe al creer que el mundo existe, luego el mundo existe.

Dios aparece así como una garantía de que a mis ideas correspoInfinitonde un mundo, una realidad extramental. Conviene, sin embargo, señalar que Dios no garantiza que a todas mis ideas corresponda una realidad extramental. Descartes (como Galileo, como toda la ciencia moderna) niega que existan las cualidades secundarias, a pesar de que tenemos las ideas de los colores, los sonidos, etc. Dios solamente garantiza la existencia de un mundo constituido exclusivamente por la extensión y el movimiento (cualidades primarias). A partir de estas ideas de extensión y movimiento puede, según Descartes, deducirse la física, las leyes generales del movimiento,…

Mañana continuaremos con más autores. Animo.

Escrito por Oscar Cruellas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s