Etiqueta: Academia Cruellas
Noche Triste
Buenos días desde Academia Cruellas. Después de unos meses de autismo, volvemos de nuevo a la carga. Hoy vamos a comentar la Noche Triste. Este es el nombre con el que se conoce la noche […]
Las Cecas
Buenos días desde Academia Cruellas. Hoy vamos a centrarnos en la acusación de moneda en la España del siglo XVI-XVII. Recibían el nombre de CECA las casas de acusación de moneda (término procedente del árabe […]
La «Anábasis» de Jenofonte
Desde Academia Cruellas, vamos a comentar como se formó la Anabásis de Jenofonte. Narra este libro la expedición militar realizada por Ciro el Joven contra su hermano Artajerjes II con el propósito de destronarlo y […]
Boecio
Buenos días desde Academia Cruellas. Hoy nuestro comentario se centrará en Boecio. Manlio Severino Boecio, el último de los filósofos romanos, nació el año 470. Ocupó diferentes cargos políticos durante el reinado del ostrogodo Teodolito. […]
Lo importante del dinero es…que no se gasta
Buenos días desde Academia Cruellas. Después de unos días sin decir nada, hoy nos centramos en el dinero. Lo bueno del dinero es que no se gasta. Puede parecer un absurdo, pero no lo es. […]
Teoría general de la relatividad
Desde Academia Cruellas vamos a centrar hoy nuestro comentario a la teoría general la relatividad de Einstein. Como es bien sabido, a partir de 1915, todos los esfuerzos de Einstein se centran en la consecución […]
La teoría del ímpetu
Buenos días desde Academia Cruellas. Ya en el siglo XIV, filósofos como Juan Buridiano y Nicolás de Oresme propusieron como alternativa su teoría del impetus. Con ella no serían necesarias las Inteligencias (ángeles) para mover […]
Crítica de Nietzsche a la tradición occidental
Buenos días desde Academia Cruellas. Hoy centramos nuestra mirada en Nietzsche. El objeto de su crítica nos lo desvela el propio Nietzsche en el prólogo a su libro Más allá del bien y del mal, […]
Luis de Góngora
Buenos días desde Academia Cruellas. Hoy nos centramos en el siguiente soneto de Luis de Góngora. «Cosas, Celalba mía, he visto extrañas; cascarse nubes, desbocarse vientos, altas torres besar sus fundamentos, y vomitar la tierra […]